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Movilidad que no alcanza: la otra cara del aumento de ANSES en Abril. Editorial por Antonio Araque.

El anuncio de un nuevo incremento del 2,9% en las prestaciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para abril de 2026 vuelve a poner en evidencia una tensión cada vez más marcada: la actualización automática por inflación logra sostener nominalmente los ingresos, pero no consigue recomponer el poder adquisitivo real de los sectores más vulnerables.


La jubilación mínima se elevará a $380.319,31, en línea con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero informado por el INDEC. Sin embargo, el dato central no está en el porcentaje ni en la cifra nominal, sino en el impacto concreto sobre el bolsillo. Con un bono de $70.000 congelado desde marzo de 2024, el ingreso total de quienes perciben la mínima alcanzará los $450.319,31, pero el aumento real será apenas del 2,44%, por debajo de la inflación. Es decir, los jubilados continúan perdiendo terreno, mes a mes, frente al costo de vida.


Este fenómeno no es aislado. La estructura de actualización vigente, basada en el IPC, garantiza que los haberes no queden completamente rezagados, pero al no contemplar mecanismos de recuperación —y con refuerzos extraordinarios sin ajuste— consolida una dinámica de deterioro progresivo. El congelamiento del bono, que en su momento fue una herramienta de contención, hoy actúa como un factor de licuación del ingreso.


El efecto se replica en el resto de las prestaciones atadas al haber mínimo. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) ascenderá a $304.255,44 (total con bono: $374.255,44), con una suba real del 2,34%. Las Pensiones No Contributivas (PNC) por discapacidad y vejez se ubicarán en $266.223,52 (total: $336.223,52), con un incremento real aún menor, del 2,28%. En tanto, las pensiones para madres de siete hijos, equiparadas a la mínima, repetirán la misma lógica de pérdida relativa.


En paralelo, el sistema de asignaciones familiares muestra otra cara de la política social: una mayor focalización en los sectores más vulnerables. La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo subirán a $136.666, aunque con la retención del 20%, el pago directo será de $109.332,80. A esto se suman el Complemento Leche ($51.547) y la Tarjeta Alimentar ($52.250), que en conjunto permiten alcanzar ingresos más robustos, al menos en términos nominales.


Sin embargo, incluso en este segmento aparecen señales de alerta. La Tarjeta Alimentar permanece congelada desde mayo de 2024, lo que erosiona su capacidad de respuesta frente a la inflación alimentaria. Así, el esfuerzo por reforzar ingresos mediante transferencias adicionales pierde efectividad con el paso del tiempo.


Por su parte, el sistema SUAF evidencia una creciente desigualdad interna. Mientras la AUH mantiene valores más altos por decisión política, las asignaciones para trabajadores formales se ubican significativamente por debajo: desde $68.341 en el rango más bajo hasta $14.386 en el más alto. Esta brecha, que se profundizó en 2024, genera tensiones y reclamos de equidad entre distintos sectores de beneficiarios.


El dato de fondo es claro: el esquema previsional y de asignaciones sociales se encuentra en una fase de administración de la urgencia más que de resolución estructural. Los aumentos mensuales permiten evitar un deterioro brusco, pero no alcanzan para revertir la pérdida acumulada ni para garantizar estabilidad a largo plazo.


En este contexto, el desafío no pasa únicamente por ajustar porcentajes, sino por redefinir el equilibrio entre ingresos, bonos y políticas complementarias. Sin una actualización integral —que incluya la revisión de los refuerzos congelados y una mirada más amplia sobre el poder adquisitivo—, el sistema seguirá transitando una delgada línea entre la contención y el deterioro.


Abril traerá nuevos montos. Pero, para millones de argentinos, la pregunta seguirá siendo la misma: cuánto de ese aumento se traduce realmente en una mejora en su vida cotidiana.


Asesor Previsional Profesor Antonio Araque



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