💥 “¡Explota la bronca! con Javier Milei la inflación baja según el INDEC… pero a los Jubilados les vacían el bolsillo: hasta 27% menos y contando”. Editorial por Antonio Araque.
- Tony Araque
- 25 mar
- 2 Min. de lectura
Jubilaciones en la era Milei: la ilusión de la indexación y la realidad del ajuste
Desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, el sistema previsional argentino fue reformulado bajo una lógica simple: ajustar mensualmente las jubilaciones según el IPC del INDEC. En teoría, esto garantizaría que los haberes no pierdan frente a la inflación. En la práctica, los datos muestran una realidad más compleja —y para millones de jubilados, más dura.
El punto de partida fue crítico: diciembre de 2023 registró una inflación mensual del 25,5% y una interanual cercana al 166%, generando una fuerte licuación inicial de ingresos . Si bien durante 2024 y 2025 la inflación desaceleró —con tasas mensuales en torno al 2%—, el daño inicial condicionó toda la evolución posterior.
Desde abril de 2024, las jubilaciones se actualizan mensualmente por inflación. Así, los aumentos recientes fueron del 2,1%, 2,3%, 2,5% o 2,9% según el mes, replicando el IPC . Sin embargo, este mecanismo tiene un límite estructural: llega siempre con rezago y no compensa pérdidas previas.
Los números son contundentes. En 2025, los jubilados que cobran la mínima perdieron un 4,6% de poder adquisitivo frente a la inflación . A su vez, los haberes mínimos se mantienen entre 4% y 6% por debajo de fines de 2023 en términos reales . Otros estudios estiman pérdidas acumuladas de hasta 27,4% desde el cambio de fórmula .
El problema central no es solo la fórmula, sino el congelamiento del bono de $70.000 desde marzo de 2024.
Este ingreso, clave para los jubilados de la mínima, quedó desactualizado frente a la inflación, generando un deterioro progresivo. En enero de 2026, por ejemplo, el haber mínimo fue de $349.333, pero con bono alcanzó $419.333, un monto que pierde relevancia mes a mes .
La comparación con el “costo de vida real” agrava el diagnóstico. Mientras el IPC oficial muestra desaceleración —31,3% interanual a octubre de 2025 —, rubros sensibles para jubilados como medicamentos, servicios y alimentos crecieron por encima del promedio, erosionando aún más el poder de compra. La canasta básica, además, ya superaba ingresos mínimos desde 2024 .
En síntesis, el esquema actual logró ordenar el gasto previsional y acompañar la desinflación, pero lo hizo consolidando una pérdida previa. La indexación evita que la caída continúe, pero no recompone lo perdido. Es una política de estabilización, no de recuperación.
Conclusión
La política previsional del gobierno de Milei refleja una tensión clásica: equilibrio fiscal versus protección social. Los jubilados no están hoy en caída libre, "aparentemente"; pero lo que sí estoy seguro es que: "tampoco están mejor". La inflación "aparentemente" dejó de correr más rápido que los haberes, pero lo hizo después de haberlos dejado atrás. En la Argentina actual, la estabilidad llegó primero; la recomposición, todavía espera.
Asesor Previsional Profesor Antonio Araque





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