🔥 “¡MENTIRA TOTAL! El ‘Aumento’ de ANSES esconde un recorte que te empobrece cada mes”. Editorial por Antonio Araque.
- Tony Araque
- 22 mar
- 2 Min. de lectura
Un nuevo ajuste previsional vuelve a exponer la fragilidad del sistema: subas nominales que no logran recomponer el poder adquisitivo de jubilados y beneficiarios sociales.
El último informe de El Gurú Previsional confirma lo que ya se ha vuelto una constante en la Argentina previsional: los aumentos existen, pero el alivio real no llega. En marzo de 2026, las prestaciones de la ANSES se actualizan en torno al 2,88%, en línea con la inflación, pero con un detalle clave que cambia todo: el bono de $70.000 sigue congelado.
Los números son claros. La jubilación mínima se ubica en torno a $369.600,88, alcanzando $439.600,88 con bono incluido. La PUAM trepa a aproximadamente $295.680,70 ($365.680,70 con bono), mientras que las pensiones no contributivas llegan a $258.720,62 ($328.720,62 con refuerzo).
También se actualizan las prestaciones sociales destinadas a la niñez y sectores más vulnerables. La Asignación Universal por Hijo (AUH) alcanza los $132.195, con un cobro directo cercano a $105.756 tras la retención del 20%.
En tanto, la AUH por discapacidad se eleva a aproximadamente $430.183, con un pago efectivo de alrededor de $344.146.
La Asignación por Embarazo para Protección Social replica el valor de la AUH: $132.195 (con pago directo cercano a $105.756).
A su vez, el Complemento Leche del Plan de los 1.000 días se actualiza a unos $49.000, reforzando la asistencia alimentaria en la primera infancia.
En el caso de las asignaciones familiares del SUAF, los valores también reflejan el mismo incremento, pero segmentado según ingresos del grupo familiar:
Rango I (ingresos hasta $795.177): $132.195 por hijo
Rango II (entre $795.177,01 y $1.166.207): $89.116 por hijo
Rango III (entre $1.166.207,01 y $1.346.428): $53.871 por hijo
Rango IV (entre $1.346.428,01 y $4.210.876): $27.792 por hijo
Este esquema evidencia una lógica redistributiva decreciente: a mayor ingreso, menor asignación, aunque en todos los casos el ajuste sigue atado a la misma dinámica inflacionaria.
Reflexión final
Cuando el aumento existe pero no alcanza, el problema ya no es la fórmula: es el modelo. Sin recomponer el haber real y sin actualizar los refuerzos, la política previsional deja de ser una herramienta de protección social para convertirse en una simple administración de la pérdida.
Asesor Previsional Profesor Antonio Araque





Comentarios