top of page

💣 “¡EXPLOTA EL PAMI! Paro, abandono y jubilados sin atención: la crisis que el Gobierno intenta tapar”. Editorial por Antonio Araque.

El ajuste también enferma


El PAMI no colapsa de un día para otro. Se lo empuja. Se lo asfixia. Se lo vacía. Y después, se lo justifica.

La postal actual es brutal: profesionales que dejan de atender, clínicas que restringen servicios y jubilados que deambulan entre ventanillas, farmacias y consultorios sin respuestas. No es una falla técnica. Es una decisión política.


El relato oficial insiste con una frase casi insultante: “los fondos están transferidos”. Pero la realidad, esa que no se maquilla con conferencias ni planillas, muestra otra cosa: una deuda gigantesca, un sistema de pagos que precariza y un ajuste que cae, como siempre, sobre los más vulnerables.


El PAMI es la obra social de quienes ya trabajaron toda su vida. Ajustar ahí no es solo recortar números: es recortar dignidad, salud y tiempo de vida. Cada turno que no se da, cada medicamento que falta, cada especialista que se baja, tiene nombre y apellido.


La pregunta ya no es si hay crisis. La pregunta es quién la está pagando. Y la respuesta es incómoda: los jubilados.

Cuando el Estado se retira, alguien ocupa ese vacío. Y en este caso, lo ocupa el abandono.


El Gurú lo dijo siempre: no hay ajuste “ordenado” cuando se hace sobre los que menos tienen. Hay ajuste cruel. Y el PAMI hoy es la prueba más dolorosa.


Asesor Previsional Profesor Antonio Araque



 
 
 

Comentarios


bottom of page