top of page

De QUIÉN ES LA PLATA de los TRABAJADORES❓. Esa es la VERDADERA DISCUSIÓN. La Editorial de Antonio Araque

Cuando uno escucha al Gobierno nacional hablar de esta demanda contra la Provincia de Buenos Aires, pareciera que estuvieran defendiendo a los jubilados. Pero cuando uno mira los hechos, la pregunta es otra: ¿están defendiendo a los jubilados... o están defendiendo la caja de la ANSES?


Porque resulta llamativo. Durante meses escuchamos que no había plata, que había que ajustar, que había que eliminar privilegios, que había que recortar gastos. Pero ahora, cuando unos veinte mil trabajadores podrían comenzar a aportar al IPS bonaerense, de golpe aparece una preocupación desesperada por los recursos del sistema previsional nacional.


¡Qué curioso!


Cuando miles de jubilados perdieron poder adquisitivo frente a la inflación, el discurso fue el equilibrio fiscal. Cuando se discutieron medicamentos, bonos insuficientes o haberes que no alcanzan para llegar a fin de mes, la prioridad era el déficit cero. Pero cuando la ANSES puede perder aportantes, ahí sí el Gobierno corre a la Corte Suprema con una velocidad admirable.


La administración de Javier Milei sostiene que la medida impulsada por la Provincia desfinancia al sistema nacional. Puede ser una discusión jurídica válida. Será la Corte quien determine si la ley provincial respeta o no la Constitución.


Pero desde el punto de vista político, la contradicción es evidente.


Porque si el sistema previsional nacional es tan importante, ¿por qué los jubilados siguen cobrando haberes que muchas veces resultan insuficientes para afrontar alimentos, medicamentos, alquileres y servicios? ¿Dónde estuvo esa misma preocupación cuando millones de adultos mayores reclamaban una mejora real de sus ingresos?


La sensación que queda es que el Gobierno pelea por los aportes... pero no demuestra la misma intensidad cuando se trata de mejorar las prestaciones.


Y tampoco puede ignorarse otra realidad: durante años los recursos de la ANSES fueron utilizados para múltiples finalidades que excedieron el pago de jubilaciones. Entonces hoy presentar la discusión exclusivamente como una defensa de los jubilados también simplifica un problema mucho más complejo.


Del otro lado, la Provincia argumenta que busca incorporar al IPS a trabajadores vinculados a empresas con mayoría estatal provincial. La Nación sostiene que eso invade competencias federales y contradice el régimen previsional vigente. Esa será una discusión constitucional.


Pero mientras los gobiernos litigan, los trabajadores siguen aportando y los jubilados siguen esperando respuestas.

Porque la verdadera emergencia previsional no está en un expediente judicial.


Está en la mesa de cada jubilado.

Está en la farmacia.

Está en el supermercado.

Está en cada adulto mayor que hizo aportes durante treinta o cuarenta años y hoy debe hacer malabares para vivir con dignidad.


La política vuelve a convertir a la previsión social en un campo de batalla entre la Casa Rosada y la Gobernación bonaerense.


Y como tantas veces ocurre en la Argentina, la pelea es por administrar los recursos.

Los jubilados, otra vez, miran la discusión desde afuera.


Porque cuando la prioridad parece ser quién maneja la caja y no quién vive mejor después de toda una vida de trabajo, queda claro que todavía falta mucho para poner verdaderamente a los jubilados en el centro de la política previsional.


Asesor Previsional Profesor Antonio Araque



Comentarios


bottom of page